20-Mar-2019 07:11:04
Chania
La casa MeMo implantada en un terreno en San Isidro, zona norte de la provincia de Buenos Aires, Argentina, surge con la premisa de una clienta apasionada por el paisajismo con fuerte convicción sobre la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente de realizar un proyecto en un lote entre medianeras reduciendo al máximo la pérdida de espacios verdes por la construcción de su vivienda.

“Buscamos en todo momento trabajar con materiales de la zona y tratar de generar la menor cantidad de residuos reutilizando todos los sobrantes. El ejemplo más claro se ve al ingresar por la reja construida con los sobrantes de la estructura. También se diseñó la recolección y separación de residuos reciclables, y la creación de una compostera en el jardín para todos los desechos biodegradables junto a un lumbricario.

Es importante destacar que tuvimos como eje el concepto de durabilidad y economía en la materialidad buscando garantizar un mantenimiento mínimo mediante la construcción de muros de hormigón armado y almas de EPS como aislante térmico.

El resultado termina siendo un innovador proyecto con una calidad espacial óptima con el mínimo empleo de recursos con impactos benéficos sobre el ambiente y la salud de sus usuarios.

Un usuario dinámico, nos brindó un programa de necesidades particular. Esto resultó ser un gran desafío a la hora de diseñar, ya que la casa es para una mujer que vive el mayor tiempo sola pero que requería contar con espacios para recibir a sus clientes y amigos por un lado y espacios para alojar a sus hijos que viven en el exterior y la visitan con frecuencia por otro. La consecuencia es una casa flexible, que a veces es para una sola persona y otras veces para muchas personas, plasmado es una zona pública amplia e integrada para el disfrute en familia y amigos y una zona privada con cuartos en suite que brindan independencia para sus usuarios.

El diseño del paisaje se ha construido en un proceso de investigación y autoconstrucción, afrontando un triple desafío: generar un jardín que funcione como productor de alimentos vegetales, construirlo a partir de premisas sustentables y realizar un aporte considerable a la ecología urbana a partir del uso de especies nativas, construyendo un micro parche urbano constituido por comunidades vegetales originarias. Se realizó un minucioso estudio botánico de especies propias de la eco-región en cuestión, limítrofe de la pampa y los bosques ribereños, las cuales fueron propagadas, colectadas y plantadas por la comitente de esta casa y jardín.”

Arq. Gonzalo Bardach.